La empresa española que quiere que cada perro siga con su dueño dentro de diez años

Flippo nace en Barcelona con un objetivo claro: cambiar lo que los perros comen a diario. Su propuesta —comida natural, sin congelar, sin conservantes artificiales y formulada con rigor científico— pone sobre la mesa una pregunta que muchos dueños nunca se han hecho: ¿saben realmente qué le están dando de comer a su perro?

Cada vez más dueños de mascotas leen etiquetas, comparan ingredientes y cuestionan lo que durante décadas se ha asumido como estándar. Es en ese contexto donde Flippo encuentra su lugar: una startup de nutrición canina fundada en Barcelona que ha decidido diseñar cada receta para que contenga todo lo que el perro realmente necesita, planteando una cuestión fundamental: ¿alimentar es lo mismo que nutrir?

¿Alimentar a un perro es lo mismo que cuidarlo de verdad?
Buena parte de los productos de alimentación canina disponibles en el mercado presenta composiciones difíciles de leer, difíciles de entender y, en muchos casos, difíciles de reconocer.

Frente a ello, Flippo apuesta por recetas claras, elaboradas con ingredientes reconocibles y formuladas para ofrecer una alimentación completa y equilibrada.

Sus recetas combinan proteínas animales como pollo, ternera, salmón y cerdo con verduras, frutas, aceites y el aporte preciso de vitaminas y minerales necesario para cubrir las necesidades nutricionales del perro.

Sin conservantes ni colorantes artificiales. Su conservación se consigue mediante un proceso controlado de cocinado, envasado hermético y esterilización térmica, basado en los mismos principios que han permitido conservar alimentos de forma segura durante generaciones.

«La diferencia entre alimentar a un perro y cuidarlo de verdad empieza en lo que le pones en el bol cada día», Fernando Morales, CEO de Flippo.

Flippo Blend: una misma arquitectura nutricional en todas sus recetas
El diseño de las recetas de Flippo no responde únicamente a una elección de ingredientes, sino a una arquitectura nutricional común desarrollada alrededor de tres áreas fundamentales para el bienestar del perro:

Digestión: La base de todo. Ingredientes seleccionados, prebióticos, calabaza y proteínas de alto valor biológico trabajan conjuntamente para favorecer el bienestar digestivo, regular el tránsito intestinal y facilitar el aprovechamiento de los nutrientes.

Movilidad: Calidad de vida a largo plazo. Glucosamina, condroitina, MSM y omega-3 —EPA y DHA— forman parte de la formulación habitual de las recetas. Nutrientes que frecuentemente se comercializan como suplementos separados se incorporan aquí directamente a la alimentación diaria.

Energía y longevidad: Pensado para el largo plazo. Taurina, L-carnitina, hierro hémico, vitaminas del grupo B e hidroxitirosol (HT5), un polifenol procedente del olivo con una de las mayores capacidades antioxidantes documentadas, configuran un perfil nutricional orientado al bienestar del perro en cada etapa de su vida.

Esta arquitectura común es lo que la marca denomina Flippo Blend™: una combinación de nutrientes funcionales, ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales que está presente en todas sus recetas y que se adapta a las diferentes proteínas e ingredientes de cada menú.

Las recetas de Pollo, Ternera y Salmón comparten así una misma base nutricional y unos mismos criterios de formulación. Esto permite alternarlas manteniendo una propuesta coherente, completa y equilibrada, sin interrumpir el aporte de los nutrientes esenciales que forman parte de Flippo Blend.

Sin cadena de frío: una ventaja práctica y nutricional
A diferencia de otras marcas de comida natural para perros, Flippo no necesita congelación ni cadena de frío mientras el envase permanece cerrado.

El producto se entrega listo para abrir y servir, sin necesidad de descongelar, planificar con antelación ni ocupar espacio en el congelador. Esto también facilita su almacenamiento y permite transportarlo durante viajes o desplazamientos con mayor comodidad.

Después del cocinado, cada bolsa se envasa herméticamente y se somete a un proceso controlado de esterilización térmica que garantiza su seguridad y conservación.

Este sistema permite mantener el producto a temperatura ambiente mientras el envase permanece cerrado, sin recurrir a conservantes artificiales. Una vez abierto, debe conservarse en la nevera y consumirse en un plazo de tres días.

El resultado es una alimentación natural que combina ingredientes reconocibles, seguridad alimentaria y practicidad para el día a día.

Personalización y servicio: un plan para cada perro
Flippo distribuye sus recetas mediante un modelo de suscripción adaptado a cada animal.

Antes de recibir el primer pedido, el cliente completa un cuestionario que permite calcular el plan de alimentación adecuado en función del peso, la edad, la raza, la condición corporal y el nivel de actividad del perro.

A partir de esa información, Flippo determina la cantidad diaria recomendada y prepara un plan personalizado con las distintas recetas de la marca.

Cada suscripción incluye el envío y el acceso a un equipo de profesionales disponible para resolver dudas y realizar consultas de seguimiento. Además, el cliente puede gestionar, pausar o cancelar su plan cuando lo necesite.

«No diseñamos Flippo pensando en cómo estará tu perro en dos semanas. Lo diseñamos pensando en el día de mañana» Fernando Morales, CEO de Flippo.

Fundada en Barcelona, con vocación de largo recorrido
Flippo es una empresa española con sede en Barcelona. Su desarrollo parte de una convicción: que en el mercado de la alimentación canina existe un espacio para una propuesta que combine ingredientes reales, rigor nutricional, innovación alimentaria y un modelo de servicio que acompañe al dueño durante las distintas etapas de la vida de su perro. No como una opción de lujo, sino como una decisión cotidiana de salud.

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