El delegado, la pieza que hace que encaje todo

El delegado es una pieza esencial dentro de un cuerpo técnico que, en ocasiones, vive a la sombra del entrenador que no podría continuar con el cauce natural de sus funciones sin esta figura. En el Racing está el mayor referente de este trabajo en segundo plano pero que es una pieza clave en el devenir del día a día en el club: Delfín Calzada. El delegado del primer equipo lleva más de 700 partidos a sus espaldas, siendo así, con mucha diferencia, la persona con más encuentros del organigrama racinguista. En el Rayo Cantabria, Raúl González tampoco se queda atrás. No obstante, en las Secciones Inferiores son un total de nueve los responsables que se encargan de que todo salga a pedir de boca en las Instalaciones Nando Yosu

Ser el nexo entre club y familias, estar presentes en el día a día o preparar las fichas para el partido son algunas de las labores que estos delegados de la cantera racinguista tienen que realizar con éxito para que todo salga bien. Sin embargo, no son las únicas responsabilidades que conllevan. Por ejemplo, José María Rodríguez, más conocido como ‘Chuchi Cuartas’, delegado del Juvenil A, se encargar de organizar todo lo relacionado con los viajes -hoteles, autobuses, restaurantes- que realiza el equipo de División de Honor por la zona norte de España. 

En la base verdiblanca hay una notable diferencia en las edades y por eso hay muchas labores que se desempeñan con los más pequeños que no son necesarias con los equipos juveniles. Víctor Manzanas, delegado del Alevín B, se encarga de que los niños tengan todo en orden en su primer año vistiendo la camiseta del Racing, tratando de que estén tranquilos en cada partido para que puedan disfrutar del deporte que más les gusta. La gestión del vestuario y la conexión entrenador-jugador es primordial para el buen devenir de un equipo de fútbol. Esta es una de las funciones que desempeña Alberto González en el Juvenil B de Liga Nacional. El compañero de aventuras de Raúl Val, busca ser ese punto de unión que todo jugador necesita con su entrenador. La metodología racinguista no solo busca el crecimiento de los jugadores a nivel futbolístico, sino que es una preparación para la vida. Juan Manuel Mancebo ayuda a los jugadores del Infantil A también en su formación personal, intentado que vean un apoyo dentro de la estructura donde recibir los valores del club. 

Cada persona llega a las Instalaciones Nando Yosu de una manera distinta y con unos objetivos diferentes. Uno de estos casos es el de José Antonio Ceballos, que afronta este año, de la mano de Alejandro Saiz en el Alevín A, su quinta temporada en el club, siendo así el más veterano de las Secciones Inferiores. El principal objetivo de José Antonio es dar más protagonismo a la base, dotándola de un personal que pueda cubrir las necesidades que todos tienen pero que a veces pasan desapercibidas. Al contrario, el último en llegar ha sido Pablo Díaz, aterrizado en el Infantil B de Manuel Asensio, con el principal objetivo de ayudar a los entrenadores en el cuidado del material, la comunicación con las familias o ser el jefe de expedición en los partidos que disputan como visitante. Los delegados tienen que ayudar a los entrenadores en todo lo posible, lo que puede significar hacer funciones de analista de vídeo, como así hace Miguel Rodríguez, la mano derecha de Andrés Revuelta en el Cadete A.

Sin embargo no todos llegan con el objetivo de ser delegados, como es el caso de Ulrich Brice Bouwe, que llegó a La Albericia en 2015 como jugador, pero vio truncada su carrera al sufrir, en su tercera temporada, una rotura del ligamento cruzado. Actualmente, se encarga de estar pendiente de los chicos del Cadete B de César Porras, de que dejen limpios los vestuarios, se comporten en el terreno de juego y recojan el material al acabar los entrenamientos. Otros entran para echar una mano a un familiar, como es el caso de Víctor Gómez, delegado del Alevín Femenino que dirige su hermano Marcos, que ha llegado a las Secciones Inferiores esta temporada y tiene como principal función trasmitir a fisioterapeutas, psicóloga y nutricionista las necesidades de las niñas.

Cada jugador y jugadora sabe que todos ellos son una parte fundamental en su formación y en su día a día. Pero quizás, más allá de las puertas del vestuario no reciben el valor que realmente merecen tras su trabajo incansable en las Instalaciones Nando Yosu para que entrenadores, futbolistas y familiares tengan todo en orden para poder continuar con la formación diaria de los más jóvenes.

En las fotografías superiores, ocho de los nueve delegados de las Secciones Inferiores verdiblancas en las Instalaciones Nando Yosu.

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